¿Amar o Depender?
Los seres humanos suelen confundir el amor con la dependencia afectiva, que científicamente los profesionales de la salud llamamos “Relaciones Adictivas” o “Dependencia Emocional”. Estas relaciones adictivas se caracterizan por generar sufrimiento y depresión; sentimientos que la mayoría de las veces las personas que están sumergidas en ellas no pueden darse cuenta. Este tipo de relaciones está asociado con el miedo al abandono, la baja de autoestima, los
problemas de autovaloración, y con el miedo a la soledad, etc.
El depender de la persona que se ama es una manera “conflictiva” de enterrarse en vida, forma parte de un acto de auto-mutilación psicológica donde el amor propio, el auto-respeto y la esencia del sí mismo se encuentran inexorablemente en deterioro, deterioro que a lo largo del tiempo pasa a ser “un estar muerto en vida”.
Lo que se intenta ofrecer son algunas herramientas para promover la independencia afectiva, que es el único camino para lograr “amar y ser amado sanamente”. El propósito es poder ser feliz y hacer felices a los que nos rodean “sin apegos enfermizos”, lograr la autonomía y entender el sentido de la vida. La ciencia cognitiva; con tratamientos breves y efectivos, nos ha ayudado a superar estas conflictivas que tanto apenan a nuestros pacientes.
Estas líneas están dirigidas a todas aquellas personas que quieran mejorar su relación o crear un estilo afectivo que se aleje del apego, ya que éste es el antónimo absoluto del “amor verdadero”.
Lic. Teresa González |