La codependencia
El concepto de la Codependencia se define como un grave problema de estar obsesivamente involucrado con los problemas de otras personas. De esta manera el codependiente se relaciona de forma adicta con personas que pueden tener dependencias adictivas, alguna enfermedad crónica de carácter orgánico o trastornos crónicos de tipo psicológico-emocional. Pero esta conducta se caracteriza por tener un efecto contraproducente ya que al estar tan preocupados en rescatar, proteger o curar al otro, no se dan cuenta que en el trayecto su vida se va transformando en un caos, quedando lesionado el ayudador como el ayudado.
El codependiente se caracteriza por tener la necesidad de controlar a la otra persona, ya sea por una baja autoestima, por hacer propios los problemas del otro, por un auto-concepto negativo, por ideas obsesivas y conductas compulsivas, por el miedo a ser abandonado, por miedo a la soledad o al rechazo, etc. y no solo eso, sino que además se juzgan a sí mismos, se creen víctimas al sacrificio de su propia felicidad y tienen dificultad de poder divertirse. Lo que lleva a la perdida del cuidado y preocupación por uno mismo.
De esta manera el codependiente evita ponerse en contacto con sus propios problemas emocionales y no asume la responsabilidad por el cuidado y el bienestar de si mismo, sin embargo concentra toda su atención en las necesidades de otras personas y llega al punto límite de estar tan preocupado por los otros que se niega y no consigue saber quien es en realidad.
El codependiente, como bien se dijo antes, realiza su tarea de manera controladora, obsesiva, compulsiva y perfeccionista. Esto con el correr del tiempo le genera estrés, que puede culminar en lo que se denomina síndrome de burn-out (o del quemado), caracterizado por diferentes síntomas, que pueden ser:
- Psicosomáticos: fatiga crónica, frecuentes dolores de cabeza, problemas de sueño, úlceras y otros desórdenes gastrointestinales, pérdidas de peso, dolores musculares, etc.
- Conductuales: ausentismo laboral, abuso de drogas (café, tabaco, alcohol, psicofármacos, etc.), incapacidad para vivir en forma relajada, superficialidad en el contacto con los demás, comportamientos de alto riesgo, aumento de conductas violentas.
- Emocionales: distanciamiento afectivo como forma de protección del yo, aburrimiento y actitud cínica, impaciencia e irritabilidad, sentimiento de omnipotencia, desorientación, incapacidad de concentración, sentimientos depresivos.
- En ambiente laboral: deterioro de la capacidad de trabajo de la calidad de los servicios que se presta a los pacientes, aumento de interacciones hostiles, comunicaciones deficientes.
Realizar un programa de recuperación de la co-dependencia es una de las herramientas para enfrentar y resolver este tipo de estrés.
Lic. Teresa González |