Es posible elegir la paz en lugar del conflicto
y el amor en lugar del dolor
A todos nos han enseñado a pensar que es en el exterior donde debemos buscar el sustento, a mirar más allá de nosotros mismos, en busca de fuerza, amor, prosperidad, salud, felicidad y satisfacción espiritual. Hemos sido condicionados en nuestra cultura para creer que recibimos la gracia de la vida de algún punto externo a nosotros. Sin embargo es posible cambiar la dirección de nuestros ojos de afuera hacia adentro y cuando la hacemos, encontramos una energía que habíamos percibido pero no habíamos identificado. No son las personas ni los eventos externos los que nos causan problema, sino que son nuestros pensamientos y actitudes hacia nosotros mismos, hacia la gente y las situaciones, lo que nos causa conflicto y aflicción. Cada instante nos brinda una nueva oportunidad de volver a examinar nuestra vida y de elegir otra vez que es lo que queremos sentir: amor o temor, paz o conflicto. Es reeducar la mente y abrir nuestro corazón.
Sanarnos consiste en descubrir que valor hemos asignado a actitudes como guardar rencor, culpar a los que nos rodean o criticar y enjuiciarnos a nosotros mismos y, luego, revisar nuevas opciones.
Plantea que el propósito de toda
comunicación es unir, no separar, que la felicidad es
una elección y que nuestro estado natural es la armonía,
creatividad y felicidad. Esto nos conduce a la libertad
en lugar de la opresión. Tener una actitud curativa
se basa en la convicción de que es posible elegir la
paz en lugar del conflicto y el amor en lugar del dolor.
Nos ayuda a considerar la salud como una paz interior
y la curación como el proceso de liberarse del miedo
y la culpa.
Lic. Teresa González |