Contacto  | Curriculum  |  Test  |  Enlaces  |  Terapia Online  |  Equipo 
Amar demasiado - El sitio de la Lic. Teresa GonzálezAmar demasiado - El sitio de la Lic. Teresa González
   
 
Inicio
Actitud curativa
Autoestima
Dependencia y codependencia
el amor
Relaciones adictivas
Que sabemos de nosotros?
Estrés
Nuestro reloj
Separación y consecuencias
 
Sección: ACTITUD CURATIVA   << -  >>

Rompiendo las ataduras

Vemos que así como hay personas débiles y dependientes que se sacrifican por su pareja, adhiriéndose a ellas porque temen ser abandonadas, hay otras que lo hacen para someter. Se trata en estos casos, de personalidades dominantes y autoritarias.

Su egoísmo no les permite dejar que el otro se exprese con independencia y que decida por sí mismo. Son muy celosas, absorbentes, y también tienen miedo. Tienen miedo de que si dejan de controlar y dirigir, su pareja se suelte de las riendas, conocerá otras posibilidades y finalmente las abandonará.

En cualquier caso, sea cual fuere la situación particular de cada uno, ninguna de estas situaciones genera relaciones armónicas y funcionales. Por eso es importante tener en cuenta las causas y las variables que intervienen en el conflicto.

No hay que perder de vista el hecho de que ambas partes se complementan de lo contrario el rompimiento sería inmediato y sin más trámite. El desamparo y los temores de uno permiten el avasallamiento del otro. Es verdad entonces y como vemos, que hay personas que necesitan vivir custodiadas para poder sentirse cómodas y seguras, tan cierto como que la persona muy dominante solo se siente afirmada en su personalidad si convive con alguien que no se convertirá en un competidor, prefiriéndolo sumiso y como si no tuviera fuerza de voluntad.

Si advertimos que la nuestra es un tipo de relación como las descriptas podemos aún estar a tiempo de revertirla. Tratemos de reconocer si somos esa clase de personas que se descuidan a sí mismas y solo se ocupan de los demás. O si somos de los que necesitan que guíen nuestros pasos y nos conduzcan siempre de la mano para enfrentar y resolver los trances de la vida. Investiguemos las causas que puedan habernos llevado consolidar una relación tan poco feliz y beneficiosa. Y quizás al repasar la historia de nuestra vida encontremos la clave. Tal vez fue porque en el seno de nuestras propias familias sufrimos actos de intolerancia y desigualdad; tal vez porque nunca dejaron que nos expresáramos con alegría y libertad. Quizá debimos, en cambio, enfrentar responsabilidades para las que no estábamos preparados, sobreponiéndonos y sacando fuerzas de donde no teníamos, ocupando lugares de mando y endureciéndonos más de la cuenta.

En cualquiera de esos extremos lo que se resiente es el amor. Y por el verdadero y sano amor es por lo que debemos luchar.

Lic. Teresa González

Es posible elegir la paz en lugar del conflicto y el amor en lugar del dolor
El proceso de la curación I
El proceso de la curación II
Cambiando las conductas
Decidámonos a cambiar
Para sobrevivir a una relación conflictiva
Rompiendo las ataduras
 
 
©2009 All Rights Reserved